Taller de Filosofía: La reflexión sin espejo. El diálogo filosófico.
Hoy hemos improvisado una pequeña historia de la dialéctica, en la que hemos tenido la oportunidad de contraponer el sentido griego del término al medieval.
Hemos llegado a la conclusión de que, a diferencia de lo que ocurre a partir de la apropiación que el pensamiento cristiano hace del diálogo socrático como mera técnica, mero método para llegar a la verdad, para los griegos ésta era algo que acontecía no mediante el diálogo, sino en él. Sólo dialogando hay verdad, y ésta se disuelve cuando lo dialogado se convierte en tratado, en catecismo, en prosa aniquiladora de la vida que sostiene cada uno de los conceptos que el diálogo no utiliza, sino a los que el diálogo da vida.
El Despensario (RKB 16.9): El tiempo de la transferencia
La transferencia da mucho que pensar, pero yo he querido fijarme en lo que nos permite des-pensar: el tiempo. El tiempo nace, transcurre, se dirige hacia un fin. Eso nos han enseñado, pero… ¿no hay otro tiempo que éste, lineal y unidireccional? ¿No será el dominio, en nuestras ciencias, de esta temporalidad unidireccional, de esta flecha del tiempo, lo que nos condena a preguntarnos siempre por su sentido y, en consecuencia, por el sentido de lo que en él transcurre?
La transferencia pone en primer plano otra vivencia del tiempo. El tiempo de la transferencia es un tiempo que, por decirlo así, se pliega, de manera que puedan encontrarse instantes separados por años. No se trata de una simple cuestión de recuerdos, remisiones, resignificaciones incluso. Sino de que lo que tiene lugar en la transferencia es una auténtica actualización del pasado.
Como siempre, el programa puede encontrarse aquí.




